Qué hace este simulador

Escribes tu dirección, señalas tu tejado sobre la foto de satélite y en unos segundos tienes tres números: cuántas placas caben, qué potencia suman y cuánta electricidad producirían en un año. Sin registrarte, sin dejar el teléfono y sin que venga nadie a tu casa a medir.

De dónde salen los números

De fuentes públicas que puedes comprobar, no de una tabla nuestra:

  • Tu tejado, del modelo 3D de Google. De ahí salen las aguas del tejado con su orientación e inclinación reales, los metros aprovechables y las horas de sol que recibe al año ese edificio en concreto — no «la media de tu provincia».
  • La producción, de PVGIS. Es la herramienta de la Comisión Europea que usan los técnicos para estimar cuánto rinde un kilovatio instalado en un punto concreto, con su clima y su orientación.
  • Las sombras, medidas hora a hora. Puedes ver qué parte del tejado recibe sol cada mes y a cada hora del día. Es lo que contesta a «¿y el árbol del vecino?» y a «¿y en invierno?», que un promedio anual se come.

Y puedes llevarnos la contraria

La primera colocación de placas la propone el análisis automático, pero es un punto de partida, no una sentencia. Sobre la vista en 3D puedes mover placas, girarlas, quitar las que no te convenzan, añadir donde tú sabes que hay sitio o rellenar un agua entera de una vez. Los números de arriba se actualizan mientras lo haces, así que ves al momento qué te cuesta cada decisión.

Qué NO hace

Conviene decirlo igual de claro, porque es lo que separa una estimación honesta de un número de escaparate:

  • No sustituye a un estudio técnico. No ve el estado de tu cubierta, ni tu cuadro eléctrico, ni si la estructura aguanta. Eso lo mira un instalador en tu casa.
  • No conoce tu consumo hasta que se lo dices. Y el consumo es lo que decide si te compensa: producir mucho no sirve de nada si no lo gastas ni lo compensas en factura.
  • No funciona en todos los edificios. Si Google no tiene modelado el tuyo —pasa en zonas rurales y en construcciones nuevas—, te lo decimos en vez de inventarnos una estimación.

Qué pasa después

Nada, si no quieres. Puedes mirar tus números y cerrar. Si prefieres presupuestos de verdad, te ponemos delante los de instaladores de tu zona para que compares — para ti es gratis, y quien nos paga es el instalador, no tú. Lo contamos entero en quiénes somos.

¿Prefieres entender los números antes de simular? Empieza por cuántas placas necesitas, cuánto cuesta una instalación o en cuánto se amortiza. Y si tu duda es otra, están todas en las guías.